En nuestro centro veterinario de Godelleta te recordaremos siempre la tremenda importancia de mantener a tu mascota prevenida ante los parásitos internos. En las siguientes líneas vemos cuáles son los más comunes y los daños que pueden causar. 


De la misma forma que debemos procurarles una alimentación equilibrada y de calidad, debemos vacunarles cuando corresponda y darles los productos necesarios para evitar la presencia tanto de parásitos internos como externos (pulgas, garrapatas). En la Clínica Veterinaria Godelleta te recordaremos cada vez que nos visites que los parásitos internos son más complicados de detectar que los internos precisamente porque no se ven. Lo que sí tenemos que observar es si nuestro perro o gato presenta una serie de síntomas concretos. Señales como verles alicaídos o que presenten vómitos, diarrea o tos. A veces incluso se desencadena una pérdida repentina de peso o se les abulta el abdomen por la presencia de parásitos internos.


Estos microorganismos se ubican en los órganos internos del animal y se alimentan de sus nutrientes. Suelen aparecer por ejemplo en los pulmones, los riñones o los intestinos. Los más frecuentes son los gusanos redondos y los planos, las giardias y las tenias. Los primeros aparecen en el intestino delgado o en el hígado. Por su parte, los gusanos redondos se transmiten con la leche materna o las heces. En nuestro centro veterinario de Godelleta te recordamos que en el caso de los gatos que no salen casi de casa, lo habitual es darles la pastilla anti parásitos dos veces al año. En cambio, si están más en contacto con el exterior se la daremos con más frecuencia.